martes, 11 de enero de 2011

Ingeniería en Manipulación Social

Hace unos días, mi amiga Nieves me envió una presentación que merece mucho la pena. El contenido es un resumen de las técnicas de manipulación social que el intelectual estadounidense Noam Chomsky denunció hace años. Imprescindible.


martes, 4 de enero de 2011

El origen de las migraciones modernas

He visto en Insurgente este excelente vídeo. Aclarador, sin duda:

martes, 21 de diciembre de 2010

Luis del Olmo: la crisis en directo

domingo, 5 de diciembre de 2010

Estado e infamia

Las sorprendentes filtraciones de Wikileaks nos confirmar la imposibilidad de confiar en quienes nos gobiernan reflejando claramente lo que ya todos sabemos: lo que se muestra a los ciudadanos y lo se hace en la sombra es radicalmente distinto. La verdad no interesa cuando hay intereses en la mentira, cuando se descubren los hilos que tejen una estructura de poder mucho más sombría de lo que podemos imaginar. Más allá de las filtraciones que salgan a la luz en Wikileaks, unas más relevantes que otras, la cuestión que resalta, el tema de fondo, es si una sociedad solamente puede conocer la verdad a través de actos de espionaje, como se han calificado, y por qué no es legítimo que todo lo que estamos conociendo llegue de forma natural y directa al ciudadano. Enseguida vendrán las cuestiones de seguridad interna y diplomática para excusar las faltas de un poder que abusa de su capacidad de mando, conferido por los ciudadanos en acto democrático, conformando –sin embargo- un gobierno como los de antes, aquellos absolutos que cínicamente lo hacían todo por el pueblo pero sin el pueblo. Todo esto ha venido en un momento en el que la seguridad económica y social de las personas también está siendo puesta entre paréntesis, abogando por un recorte de gastos, de austeridad, que consiste en asfixiar a los que menos tienen para dar un desahogo a los que más tienen: el mercado financiero. Por ello, el llamado ‘estado de bienestar’ está desapareciendo paulatinamente, diciéndonos que la única solución pasa por la privatización de todo, para que sigan siendo ricos los que siempre lo fueron.


El Estado lleva el camino de convertirse en una empresa más, envuelta en intereses, como nos muestra Wikileaks, que nosotros apenas soñamos sospechar. Así ha ocurrido en el conflicto del Sahara Occidental y Marruecos, donde se mira para otro lado, a pesar de la evidente violación de los derechos humanos por parte de Marruecos, solamente porque no conviene geo-estratégicamente o como se quiera llamar, que siempre será el mismo nombre con distintos sinónimos, esto es, el dinero. Y en las estructuras actuales el dinero siempre llega a los mismos, empezando por los bancos que luego lo reparten con intereses esclavistas. Ese caballero poderoso lo sigue moviendo todo y nos muestra las miserias de un poder que corre tras él sin mirar lo que va arrasando a su paso. La ciudadanía vive ajena a las circunstancias del mundo, simplemente tiene el derecho a mirarlo a través de la ventana del televisor y cada vez comprende menos qué ocurre, porque ve que lo que se hace no va con ellos nunca. La ciudadanía deposita el voto y por ello, lo que el poder piensa es que merece ser engañada ejemplarmente, con la mejor campaña publicitaria y de frases hechas que pueda decantar o mover el voto en una dirección u otra, pero, como bien sabemos, eso es lo que menos importa, esa farsa de los partidos políticos, la cortina de humo del poder real, ya no se la cree nadie. Un argumento defendido por uno pasa a la boca del contrario en menos de lo que canta un banquero en sugerirlo o tras un mal día de bolsa. Como siempre, los filósofos ya sabían esto hace tiempo y sus palabras parecen haber sido escritas hoy mismo, como en el caso de Schopenhauer, quien define al Estado como: “esa obra maestra del egoísmo inteligente y razonado”. A propósito de Wikileaks también nos valen las siguientes palabras de Schopenhauer refiriéndose a cuando queda en evidencia lo que oculta el Estado: “se verán estallar a la luz del día los apetitos insaciables, la sórdida avaricia, la falsedad secreta, la perversidad, la perfidia de los hombres”. No queda mucho más que decir, la infamia está servida desde hace mucho tiempo en la forma de una gran pantomima que sufrimos cada día esperando que alguien nos redima de la fatal soga que dirige nuestras vidas, es decir: la estructura del poder organizado, la mafia legal cuyos juegos en la sombra cincelan el mundo en que vivimos. La verdadera infamia ha sido decir que había una crisis cuando lo único que había era una necesidad imperiosa de mayor poder y control sobre el individuo.


por José Manuel Martínez Sánchez

http://lashorasylossiglos.blogspot.com


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Los desayunos de TVE, un medio público cualquiera

Esta mañana de 1 de diciembre de 2010, a pesar de que mi dolor de cabeza, garganta y los escalofríos, he visto el programa Los Desayunos de TVE, en el que diversos políticos y opinadores hacen apología de la ideología del "establishment". Afortunadamente, no ha podido estar la líder xenófoba del PP en Cataluña, doña Alicia Sánchez Camacho, porque no sé si mi delicada salud lo hubiera podido soportar.

Quiero hablar del papel de los opinadores o tertulianos. Pinchando en el vínculo anterior pueden verlos. Estos señores desempeñan labores trascendentales en el sistema:
  • Difundir la ideología neoliberal y el pensamiento único: son los portavoces de grandes conglomerados mediáticos y empresariales. Hoy, las palabras más mentadas han sido mercados, deuda, confianza, liberalización y otras por el estilo. Nos hacen creer que es bueno que el traidor que nos gobierna, alias Zetaparo, ha hecho bien al quitar los 426 euros para parados de larga duración y una rebaja fiscal a PYMES y autónomos, o lo que es lo mismo: quitar dinero a la gente que está en paro para dárselo a los empresarios. De tocar las rentas más altas ni hablar.
  • Quieren hacernos creer que hay pluralidad, diversidad, pero las mínimas diferencias que hay entre ellos son de matices, nada más. Son dos caras de la misma moneda. Hacernos creer que entre PP y PSOE hay diferencias es tomarnos por tontos. Aún así, muchos telespectadores discuten acaloradamente las propuestas de unos y otros en programas como 59'', El Gato al Agua o cualquier otra supuesta tertulia. Creen que dichas propuestas son radicalmente distintas. Eso es un truco para mantenernos dormidos y entretenidos. Se puede concluir que el rango ideológico oscila entre la derecha extrema del PP y sus medios al progresoidismo liberaloide de derechas del PSOE.
  • Ignorar, ridiculizar o degradar todo tipo de propuestas alterglobalizadoras: ya ni las nombran salvo por urgencia de actualidad. Es lo mejor, hacer como si no existieran.
  • Un truco importante que emplean estos opinadores es mostrarse como buena gente. Son lobos con piel de cordero. Si una familia con todos sus miembros en paro pudiera dar su opinión sobre la eliminación de los 426 euros, estoy seguro de que no dirían que es una buena medida pero que llega demasiado tarde, tal y como algún infame tertuliano ha dicho hoy en la TV. Claro, ese señor está muy bien pagado y no pasa penurias como sí hace la familia citada. A dicha familia nos la pintarán como parásita del estado. No tienen escrúpulos. No nos dicen que los verdaderos parásitos del estado son los bancos o "mercados", esa gentuza que sabe que puede comprar deuda pública de un país con intereses estratosféricos con riesgo cero, ya que, en caso de fallar, están los famosos "rescates financieros". Como se puede ver, siempre hay ayuda a la banca y no a la gente normal y corriente.
¿Qué podemos hacer? Porque sí existen alternativas a la tiranía de los mercados y al neoliberalismo imperante. Existe un potente movimiento mundial alterglobalizador y es clave difundir sus ideas ya que están pensadas para las personas, para la gente y no para los "mercados".
  • Difundir, fomentar y profundizar en las propuestas de la izquierda alterglobalizadora. Muchos de nosotros recibimos a diario correos electrónicos con varias chorradas adjuntas que suponen una pérdida de tiempo considerable ya que los vemos y luego los reenviamos. Podríamos enviar direcciones de webs interesantes, como Rebelión, Insurgente, LibreRed, Attac, Vicenç Navarro, Venezolana de Televisión, etc.
  • Elaborar un programa conjunto entre las fuerzas de izquierda, un programa de mínimos. Ver qué nos une y trabajar sobre ello. Si caemos en cuenta de que tenemos más cosas en común entre nosotros que con los neoliberales del PP y PSOE, otro gallo nos cantaría. Normalmente, las gentes votan a unos para que se vayan los otros y el sistema se perpetúa.
  • Crear medios de comunicación alternativos, como una televisión digital. o una radio La caverna tiene sus medios -infames, por cierto- como Intereconomía o Veo 7 y nosotros no tenemos nada. Podríamos crear una cadena de TV llamada La Roja o algo así.
  • Aclarar a nuestro entorno cercano en el día a día. Cuando vamos de compras, al hospital, en cafeterías, escuchamos a alguien que habla muy acaloradamente de política. Normalmente repite como un loro lo que escuchó la noche anterior en vomitoprogramas como 59'', El Gato al Agua o tertulias de distintas cadenas de radio. Además, esa persona se suele creer informada. Y normalmente, las ideas que difunden los medios son las que les interesan a sus dueños. Esa persona, supuestamente informada, y casi siempre resentida, está siendo un portavoz del neoliberalismo y está siendo utilizada como un monigote por el sistema. No es consciente de ello y es necesario y urgente aclararle las cosas, confrontando lo menos posible, hablando con alegría de una alternativa que favorezca a la mayoría de la población. Por que una cosa está clara: somos más que ellos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Lo que queda de la libertad

La pervivencia de la libertad del individuo se perfila como cuestión a debatir en casi todos los aspectos de la vida, siendo en primer término la libertad social la que caracteriza el devenir humano. Un hecho evidente, que no deseable, es el que hace al hombre esclavo de sus pertenencias, de su estatus y de sus aspiraciones mundanas. La terrible ‘vanitas’ queda impregnada en el engranaje de las acciones. Siguen resonando aquellos versos primeros de la “Epístola moral a Fabio”: “Fabio, las esperanzas cortesanas / prisiones son do el ambicioso muere / y donde al más activo nacen canas”. El espejo social de las apariencias ha conducido al individuo a su enmascaramiento. El temor no se desenmascara si nunca termina de incrementarse su atuendo y maquillaje, en un constante vocerío de artificios donde finalmente ya no existe espejo en que reconocerse, salvo el espejo virtual de los valores convenientes. No queda otra alternativa –para vernos reales- que la aprobación del otro o del grupo. La libertad social, por otra parte, es fundamental y positiva en sus aspectos más profundos, como son los vínculos personales, la cooperación y la solidaridad entre los individuos, que nace siempre cuando es sincera, comprometida, asumiendo que el otro es uno mismo. Una búsqueda del ‘bien común’, en definitiva. La historia y la literatura nos cuentan que el hombre nació para las guerras, pero también para evitarlas, que nació para luchar por su grupo pero también para salvar y comprender al otro, aunque no perteneciera a su grupo. Hemos de aceptar esta tragedia o dualidad implícita en lo humano con el fin de no repetir lo destructivo, es decir, aquellos hábitos nocivos que patentaban el temor y el sufrimiento propio o ajeno. Hemos de aceptar para cambiar. Las “esperanzas cortesanas”, ese deseo de ser a través de la legitimación social que el grupo dictamina, conduce a muchos a hacer aquello que creen es lo aceptado por el otro para ganarse a sí mismos, a pesar de ir en contra de su propia conciencia y voluntad. Entonces la libertad social se transforma en esclavitud. En egoísmo socializado, como una marea que arrastra incluso a los que nadan contracorriente.

Hace unos ciento veinte mil años, los hombres se reunieron para hacer algo distinto a marchar de guerras o de cacerías, que fue enterrar a sus muertos, lo que Canetti llamó 'muta interna', pues de algún modo su actividad iba motivada hacia dentro; el viaje no tenía un fin externo, sino que supuso un alto en el camino, un afecto, miedo o respeto, consistente en guardar un cuerpo ritualmente, con flores simbolizando lo perenne y seguramente entre lágrimas derramadas. Allí donde hay grupo en torno al muerto, pende la soledad de un hilo encendido por la incertidumbre. Allí donde algún otro queda yerto, caído como estatua sobre la tierra, aparece uno mismo viéndose solo, acompañado del abismo sagrado en mirada al cielo, poética e interior, reclamando una respuesta que afirme el sentido del camino, en mitad de los acostumbrados quehaceres ya despojados de sentido, desvelada su trivialidad, en esos instantes críticos donde el tiempo se detiene entre preguntas, asombros y quejas llameantes. Sabe el hombre que la vida es un trasiego efímero y mora en su duda saber si hay conclusión o continuidad alguna a lo que es. Mientras tanto pasa su tiempo sin saber qué hacer de él, ligado a la sociedad como un cordón umbilical que le estira incesante hacia no se sabe dónde. Ve en los telediarios la sinrazón desplegada por todos lados y sospecha taciturno que las personas que sufren o que causan el sufrimiento son todos sus hermanos, individuos espejos de una misma especie. Sabe, en el susurro de su corazón, que no hay enemigos posibles, como anunció Jesucristo, sino inconsciencia, severa ignorancia que enturbia la verdad del latido unánime: la vida.

La libertad respecto al otro nos invita a pensar con el otro y no a pensar únicamente desde el otro. No se trata de conquistar lo que no es propio para ganar la libertad, sino de desplegar lo que de libres en esencia nos constituye. Dando mi libertad, hago libre al otro. Cautiva duerme la razón de la libertad auténtica, cuando las cadenas que el grupo impone impiden dar pasos hacia dentro. En el liberalismo la libertad nada más es un medio para un único fin: el beneficio propio. Es decir, gánate al otro para ganar tú, podría ser su slogan. Un egoísmo encubierto por un altruismo necesario, interesado. El liberal siempre da lo que tiene, pero a un precio muy alto, porque la libertad, dirá cínicamente, es un tesoro. La libertad pasa a ser propiedad privada, siendo necesario pagar por acceder a ella. Evidentemente hay una única llave: el dinero. Y en fatal espejismo la conquista de la libertad se homologa a la conquista del dinero. Espejismo y paradoja, pues cabe hablar entonces de otro tipo de esclavitud: la del hombre que equipara su libertad a lo que tiene y el costoso precio que supone alimentar esa falsa identidad. Y mientras tanto la muerte acecha, recordándonos que no somos nada de eso, sino un alma desnuda e infinita, sin trajes ni oros que la constaten. Sólo quien descubre ese tesoro, esa libertad de dentro, ya es rico para siempre.

por José Manuel Martínez Sánchez

martes, 16 de noviembre de 2010

Vídeos sobre el Sáhara (RASD)

RASD son las siglas de la República Árabe Saharaui Democrática, país que todavía tiene su territorio ocupado por Marruecos con la colaboración de España, antigua potencia colonial.
Os dejo algunos vídeos recientes sobre lo ocurrido en El Aaiún, antigua Villa Cisneros.